jueves, 6 de septiembre de 2007

NOTHING HILL CARNIVAL & HAMLEYS

Hace dos semanas fue el carnaval de Nothing Hill. Donde la comunidad del caribe celebra su fiesta. Este día fue feriado en todo Londres, así que no fui al colegia y me fui muy tranquilo al carnaval.
Siempre preferiero usar el undergruond y el tren porque es mucho más directo. Esto obvio también lo pensaron un montón de “Londoners”.
Ya desde en la estación de Nothing Hill, había montado todo un operativo, entre la gente del underground y los oficiales de la policía de transporte, para dirigir a la gente que empezaba a llevar. Con megáfonos avisaban que por la derecha podías avanzar hasta la contraorden de parar. Como una gran filmación con muchos extras. Así en 5 ó 10 minutos salías del Anden sano salvo. En la salida un señor del Under te daba el programa del carnaval. Un tríptico con el plano del barrio, todas la entradas y salidas y por donde iban a desfilar las comparsas.
Llegue temprano, por lo tanto calculo, habría unas 250.000 personas. El despliege policial seguía, pero solo para controlar y ayudar a la gente. En el carnaval no solo esta la policía de transporte, sino también la Metropolitana con apoya de la policía montada. Todos muy sonrientes y predispuestos. Tanto que los niños se tomaban fotos con los caballos de la montadas, la gente los acariciaba y los polis le sonreían a los chicos.
Me acuerdo hace como tres años, fui a la concha de Boca, con un amigo, ambos con nuestras entradas y la montada al grito de:” córranse negros de mierda” repartía fustazos a diestra y siniestra dirigidos a publico presente, madres y niños y en vez de recibir una sonrisa los niños recibían la mirada inyectada en sangre de un muy “merqueado” agente de la federal. Obviamente este carnaval es gratis y no como la cancha donde hay que pagar entrada. Mientras veía a los niñitos acarician los caballitos no podía quitarme este recuerdo de la mente. Aquella vez después de los fustazos y que un señor armardo hasta los dientes muy gentilmente, nos empujo y entramos a ver a Boquita.
Ya adentro del carnaval, después de comer en los puestitos unos tacos, muy picantes y bajarlos con la primera pinta, me relaje y comencé a seguir el carnaval.

Las comunidades del caribe en Londres están compuestas en su mayoría por jamaiquinos, gente de Bahamas, Trinidad y Tobago, Barbados y varios archipiélagos mas. El carnaval, no se parece, por nada al Rió, es mucho mas triste y apagado, los trajes no son tan lindos, las caribeñas no las “garrotas de Ipanema”, ni bailan tan bien y Londres obviamente no es Rió de Janeiro, pero la vida fluye, los negros cantan y bailan y con esfuerzo, es un lindo carnaval.

La temática de este año, por lo que intuí, estaba orientada a la esclavitud, en la mayoría de los trajes tenían cadenas como motivos, los bailarines estaban encadenados, muchos llevan barriles alegóricos con algodón y pañuelos en la cabeza. Esta gente que orgullosa enarbola la bandera de la Cacatúa, no se olvidan o por lo menos los que organizan el carnaval. Que ellos están en esta isla, porque estos señores los secuestraron en África, los encadenaron, los privaron de su lengua y los hicieron trabajar hasta caer muertos. Si bien ahorra son sus hijos son ciudadanos británicos y hablan ingles. El costo que pagaron fue muy alto y no lo olvidan. Y de paso de divierten.

La tarde paso divertida, comiendo bastantes platos típicos en los puestitos callejeros y con varias pintas “take a way”, despacito me fui volviendo para Croydon.

Esa misma semana fui a Hamleys, que según esta gente es la juguetería más grande. Este programa “ñoño” lo hice porque una amiguita venezolana quería ir. Al final se sumaron varios venezolanos más. Es muy triste descubrir que los nuevos “nuevos ricos” de nuestro continente sean estas personas que su mayor aporte a la cultura universal son las novelas de la tarde. Ya perdimos nuestro lugar de sudamericanos refinados. Los venezolanos están tanto o mas agrandados que nosotros en el pasado. Estas jovencitas son todas unas señoras muy aseñoradas, que con sus veinticinco años, parecen señoras de cuarenta, todas tienen novios, por lo general militar, estudian ingeniería y son un poco melodramaticas. Después de comprobar que los quince minutos de sudamericanos ricos, ya se nos paso. Me puse a disfrutar de la juguetería.

El local queda sobre Regents Street, tiene 6 pisos, el primero, en el primero exiben una jungla de peluches, de todos los tamaños, especies y valores. Pero el que se levaba, el “peluche de oro” es un Jirafa en tamaño natural que cuesta la friolera de 3500 pounds, es decir 7000 dólares, obviamente estos peluches solo los compran árabes millonaros, para su hijitos.

En el segundo tiene el “sweet shop” todas las maneras y formas que se le pueden dar a el azúcar están acá. Las formas y colores de la mente del más gay y retorcido repostero, uno las puede encontrar., el tercer piso es para niños pequeños, el cuarto, para menas el quinto para nenes y el último están todos los juguetes a control remoto y te dejan usarlos. En el techo tiene colgado un Hombre Araña y un Venon, ambos de tamaño natural, cabeza abajo.
Como se podrán imaginar el lugar esta minado de niños hiperexitados. El ruido es infernal entre los autitos, robot y dinosaurios, los niños, las madres de los niños, los padres y los empleados que van con zapatillas con rueditas y juegan con los juguetes como si fueran chicos. Los tiran, los prenden y los pibes los miran como a héroes.

Por suerte todo el mundo se aburrió rápido. De ahí pasamos al Mc Station de Regent Street y por suerte después nos fuimos al soho de tragos, con una venezolana, un español y chileno.

Pero igual me quede pensando que los ingles también tiene algo de latinos. Ni por casualidad me creí que esta juguetería es la más grande del mundo. Estoy seguro que en New York, en Tokio, en Beijing, en Rió y si nos apuran en Buenos Aires, también esta: “LA JUGUETRIA MAS GRANDE DEL MUNDO”
Desde el corazón de la bestia
Bruno.

Este último domingo fue el An Indian Summer Festival, pero ni siquiera vale la pena comentarlo.

Besos y abrazos

No hay comentarios: